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Batería Sony VGP-BPL2

Hyung Jin partió de la familia LifeBook del fabricante japonés como centro de inspiración, pero la transformación en el producto final ha sido tal, que prácticamente no guarda ningún elemento común con la marca. La idea de partida es bien sencilla: hacer que el portátil lo sea todavía más, si cabe, pero sin sacrificar por ello las dimensiones de uso. El coreano ha decidido plegar el Fujitsu como una servilleta, apoyándose, al tiempo, en las tecnologías actuales para dotarle de diferentes situaciones de uso. Así, el LifeBook X2 (como ha sido bautizado), puede extenderse en su totalidad hasta configurarse como un portátil convencional con su trackpad y todo. Aunque también puede plegarse completamente cuando queramos transportarlo, reduciendo su tamaño a la mitad (aumentando su grosor). Pero la versatilidad es la principal baza que ha empleado el asiático para buscar soluciones geniales, y así, el X2, convenientemente plegado, puede adoptar la disposición de un tablet, o incluso un netbook. Un todo en uno y con un tamaño realmente reducido.

Sin embargo, no crean que la idea de plegar el portátil es nueva. De hecho, algunos fabricantes de primer nivel llegaron a comercializar sus modelos, con escaso éxito, dicho sea de paso. Pero a diferencia de otros portátiles presentados, el Lifebook X2 aprovecha las tecnologías y usos disponibles en la actualidad, abriendo un interesante abanico de posibles usos. Por cierto, no sabemos si se trata de una cuestión estética o fruto de las prisas, pero, adivinen qué sistema operativo está ejecutando el dispositivo en la foto. ¿Forma parte también del planteamiento? En cualquier caso, y tal y como sucedió con un anuncio de Palm en su día, llueven los comentarios a Fujitsu: “¡Contraten a este hombre!”
Si lo recuerdan, a finales del año pasado les hablábamos del nuevo MacBook Air de Apple, con el que los de California reinventaban el segmento de laptops. Pues bien, la respuesta no ha tardado en llegar y viene desde Corea. Samsung había entendido que la única forma de plantar cara al finísimo Air era mejorarlo en todos los terrenos, y vaya que sí lo ha hecho. La apuesta de los coreanos ha llegado con unos meses retraso, pero seguro que la espera ha merecido la pena. El portátil imposible de Samsung que ha sido bautizado como Series 9, fue presentado en CES en enero y en breve se pondrá a la venta.

Decíamos que la única baza que podía jugar el gigante coreano para plantar cara al MacBook Air era mejorarlo. Parece haberlo conseguido, al menos sobre el papel: es más ligero, con un procesador más actual, y aunque pueda resultar difícil de creer, han logrado hacerlo todavía más fino. Pero tal vez, lo que resulta más interesante, es que algunas personas que lo han tenido en sus manos apuntan a que el equipo de los coreanos es “más esbelto”. Un golpe bajo, sin duda, en uno de los puntos fuertes de los de California, aunque ya saben que esto de los gustos es algo muy subjetivo. A mayor gloria del finísimo equipo, ha recibido el premio TCO (Top Eco Performance Design Award), por su “alto rendimiento y diseño eco por encima de la media del mercado”. “Samsung ha demostrado que es posible ofrecer una experiencia de uso exquisita, al tiempo que mantiene un diseño ecológico”, podemos leer en la nota de prensa que acompaña al galardón.
En lo que respecta a las tripas del laptop, cuenta con un procesador Intel Core i5 (los conocidos Sandy Bridge) y, al igual que el MacBook Air, sustituye el disco duro por un SSD de 128GB, 4GB de RAM, 1,31 kg de peso (en el modelo de 13’’, levemente más ligero que el Air), y Windows 7 Home Premium como sistema operativo. El equipo cuenta además con lector de tarjetas microSD, teclado retroiluminado y webcam de 1,3 megapixels. Se rumorea que el modelo de 11,6 pulgadas llegará a España a mediados de mayo y por un precio de 1.199 euros, por encima de los 999 euros que cuesta el MacBook Air en su mismo tamaño. Los viajeros que quieran ir ligerísimos de equipaje, cuentan ahora con una nueva alternativa en esta nueva gama de portátiles finos como cuchillos.

Ayer cumplía años Steve Jobs y su equipo quiso celebrarlo tensando una vez más el mercado de los ordenadores portátiles con el lanzamiento de la nueva gama de MacBooks Pro: unas auténticas bestias en lo que a rendimiento se refiere. Los de Cupertino son fuertes en el mercado de laptops y saben que la única forma de mantener la tensión y una posición de fuerza es seguir innovando. Por este motivo, han integrado en su gama de MacBook Pro la tecnología de Intel Light Peak -rebautizada, para la ocasión, como Thunderbolt-, consistente en el nuevo estándar de conexión para los portátiles de Apple y que alcanza una velocidad de transferencia de hasta 10 Gb/s, duplicando los valores obtenidos por el puerto USB 3.0.

La nueva familia de portátiles de Apple se dirige claramente al usuario profesional e incorpora unos potentísimos procesadores Sandy Bridge de Intel (“los más rápidos del mercado”, según afirma el fabricante), con cuatro núcleos y gráfica de AMD. Llegan en tres diferentes tamaños de 13, 15 y 17 pulgadas, con procesadores que alcanzan los 2,7 GHz en su modelo más potente (aunque Apple indica que se pueden alcanzar los 3,4 GHz). Los nuevos portátiles apuestan fuerte por la videoconferencia, incorporando una webcam de alta definición que facilita las videollamadas en HD. Apple sigue apostando, con dudoso éxito, por la plataforma de videollamadas FaceTime, y se espera que reciba un importante empujón con la llegada del iPad 2 el próximo 2 de marzo. Se trata de unos portátiles de alto rendimiento pero a un precio relativamente comedido para lo que nos tiene acostumbrado la marca de Cupertino, y su precio arranca en los 1.150 euros para el modelo más económico.

Sin embargo, una parte del mercado no ha disimulado su decepción al descubrir que Apple no ha prescindido definitivamente de los discos duros en su gama de portátiles. El propio Jobs se refirió a los hard disk como una “tecnología del pasado” al presentar el MacBook Air -equipado únicamente con SSD-. El mercado esperaba un espaldarazo definitivo de Apple hacia esta forma de almacenamiento en una firma que marca las tendencias, pero los de California lo han dejado como una opción más de compra por la que hay que pagar un sobreprecio. Tampoco ha gustado nada que Apple no haya aprovechado para dar un lavado de cara al hardware exterior de los equipos: los chasis son idénticos que los modelos predecesores.

Nos queda la duda de saber qué presentará Apple además del esperado iPad 2 el próximo 2 de marzo, sin embargo, parece claro que no será Steve Jobs quien haga los honores, estando de baja sine die por motivos de salud y en pleno debate sobre su sustitución definitiva al frente de la firma. En la empresa californiana se insiste en que el valor está en la marca y no en la persona. Lo descubriremos el próximo miércoles.
Uno podría fácilmente pensar que los fabricantes de portátiles apenas contaban con margen de maniobra para la innovación. Apple apostó por el minimalismo en su máxima expresión con el minúsculo MacBook Air, pero otro fabricante, Acer, juega con la baza de la creatividad para intentar sorprender a un mercado un tanto saturado de déjà vus. Apunten esta marca porque va a dar mucho de que hablar: Iconia. El nombre le va al pelo. El nuevo laptop de la casa marcará una nueva tendencia, y nos cuesta creer que acabe en dique seco. Su particularidad es que cuenta con dos pantallas, pero esta prestación técnica va mucho más allá de lo que pueda imaginar inicialmente.

La segunda pantalla se ubica en la parte inferior, lugar reservado para el teclado físico en los portátiles convencionales y es la verdadera esencia de este innovador producto. Con un tamaño idéntico al de su semejante en la parte superior (14 pulgadas), la segunda pantalla es multifunción y actúa dependiendo de la posición de las manos: así, si colocamos los diez dedos sobre ella, aparecerá un teclado QWERTY completo y de tamaño convencional que podremos emplear para escribir ahora que hemos perdido el miedo a los teclados virtuales.

Si es una mano la que colocamos en la pantalla, Acer nos sorprende con un menú multifunción con el que podremos gestionar diferentes funciones del equipo. Una genialidad del fabricante taiwanés que pone en evidencia la escasez de miras de Microsoft, ya que Windows 7, el sistema operativo que ejecuta este equipo, queda muy corto ante el gran hardware dispuesto en el Iconia. Dicho de otra manera, Acer ha tenido que tirar de ingenio para proponer soluciones ahí donde Seven no ha llegado, disponiendo un interfaz gráfico a medida, muy bien confeccionado, por cierto.