Sites Grátis no Comunidades.net


Total de visitas: 10975
Batería Toshiba PABAS081

Cuando hablamos de portátiles estamos pensando en ese equipo que tiene ya dos años o más y que desde su adquisición ya hemos visto la llegada de ultrabooks, y equipos portátiles con procesadores de nuevas generaciones que prometen más potencia y menor consumo integrando la GPU.En este tiempo hemos visto como las unidades ópticas, léase grabadora de DVD / Blu-ray, se han vuelto menos comunes tanto en su uso como en su integración en nuevos equipos y también nos estamos haciendo a la idea del uso de Windows 8 y su interfaz Modern UI con toda la nueva generación de ordenadores portátiles con pantalla táctil. En estos años se ha pasado de tener 2 GB de RAM como estándar a montar 4 GB e incluso más en ordenadores portátiles de gama de entrada, pero hay algo que no ha cambiado en la gama baja o media de portátiles y que mejora, sin duda alguna, el rendimiento. Las compañías montan actualmente discos duros, prometiendo gran espacio de almacenamiento, que es una mejora, pero no el único punto para decantarnos por uno u otro equipo.

La bajada de precio de los SSDs sumado a la mejoría notable en rendimiento hará que muchos equipos que parezcan inusables a día de hoy y que parecen necesitar una renovación, sean capaces de alargar unos años más su vida.Hace unos años ya os comentamos esta posibilidad, pero el precio de los SSDs por aquel entonces era bastante más elevado en comparación con lo que son a día de hoy. A día de hoy podemos conseguir SSDs de 256 GB al precio que por entonces se conseguía un SSD de 64 GB y, además, la tecnología SSD ha avanzado mucho desde entonces.Vamos a realizar una breve descripción de cada tipo de medio de almacenamiento y luego compararemos en una tabla los pros y los contras de cada tecnología.

Empezamos con los discos duros, que son el medio tradicional de almacenamiento en ordenadores personales y equipos portátiles. Es un pequeño dispositivo que llega en dos formatos, 3,5 pulgadas, 2,5 pulgadas (tamaño de portátil) y 1,8 pulgadas y está disponible en principalmente dos tecnologías según la conectividad a la placa base: Parallel-ATA (conexión IDE) o Serial-ATA.Últimamente el primer tipo está en desuso debido, entre otro, a las mejoras de ancho de banda que aporta el bus Serial ATA frente a IDE. Los discos duros tienen en su interior unos platos que giran a una velocidad determinada y sobre los cuales unas pequeñas agujas escriben (magnéticamente) los datos. El tamaño de almacenamiento básico de los discos duros de portátil a día de hoy es de 500 GB, pero hay modelos de 750 GB, 1TB e incluso se ha llegado hasta los 2 TB y 3 TB y es sólo cuestión de tiempo que lleguemos a 4 y 5 TB.

Las unidades SSD no tienen partes móviles y podríamos denominarlos como la digitalización de los discos duros tradicionales. Los SSDs son más jóvenes y prometen un gran rendimiento frente a los discos duros tradicionales. Estas unidades están disponibles en numerosos formatos que van desde tarjetas miniPCIe, PCIe y m-SATA hasta formatos más tradicionales como 2,5 pulgadas y 3,5 pulgadas. Sin embargo destacamos que el formato de 2,5 pulgadas es actualmente el más popular.Estas unidades no tienen piezas móviles, sino que en su interior nos encontramos con chips de memoria NAND, que mantienen los datos una vez grabados, y una controladora que se encarga de repartir los datos en cada chip de memoria. Hay dos tipos de chips, MLC y SLC, cada uno con sus ventajas e inconvenientes así como también distintos tipos de controladora, pero quedan fuera del foco de este artículo.

Ventaja de los SSDs ante los discos duros es la posibilidad de trabajar en entornos con hasta cierta magnitud de vibraciones sin problemas debido a la ausencia de partes mecánicas. Las capacidades de este tipo de unidades parte, a día de hoy de 64 GB, y se puede llegar hasta 1 TB aunque, eso sí, a un precio mucho más elevado que lo que nos costaría la capacidad equivalente en un HD.En este punto queremos dar un punto de vista genérico ya que cada portátil y cada fabricante tiene la unidad de disco duro instalada en un sitio distinto. Por ello no podemos pretender ser una guía universal pero sí dejar entrever el camino de lo que queremos hacer.Como idea general, vamos a hacer una inversión de 50 - 100 euros y conseguiremos un portátil que se mostrará más rápido de cara al usuario y aprovecharemos el disco duro interno en una caja externa que podremos conectar al mismo por USB.

Hay otras opciones como es aprovechar adaptadores para la bahía de la unidad óptica y que sea ahí donde instalemos el SSD y hacer externa la grabadora de DVD, pero ya dependemos de que exista ese adaptador para la marca y modelo del portátil, recomendamos visitar ebay y Amazon para buscarlo, en caso de que queramos esa solución. Nosotros optamos por sustituir el disco duro por un SSD, clonando previamente su contenido, y después utilizar el disco duro como una unidad externa. Lo primero es, por tanto, adquirir una unidad SSD y un caja SATA - USB de tamaño 2,5 pulgadas. En nuestro caso hemos optado por una unidad Transcend SSD630 de 64 GB que ronda los 50 euros,. Ya depende del uso que vaya a dar cada uno al equipo y del presupuesto que se tenga para elegir una unidad de mayor capacidad. No deberemos fijarnos en exceso en el rendimiento de las unidades, puesto que probablemente el cuello de botella lo ponga nuestro portátil y su controladora SATA. En la mayoría de casos de portátiles de dos años o más, nos situamos en cotroladoras SATA II (3Gbps) que implica transferencias máximas de alrededor de 300 MB/s.

Para hacernos una idea, podemos conseguir SSDs de 120 GB por algo más de 70 euros y dar el salto a los 240 GB si nos acercamos a los 125 - 135 euros. Esta capacidad será la que tenga nuestro equipo de manera interna y, como hemos dicho antes, aprovecharemos la capacidad del disco duro que teníamos como extra, vía USB.El proceso de actualización es sencillo. Lo primero que tenemos que hacer es montar el SSD en la caja SATA - USB de 2,5 pulgadas y conectarlo a nuestro equipo. Ahora viene el punto del clonado del disco duro al SSD en caso de que quieras mantener tu equipo tal y como lo tienes. Si prefieres empezar de cero, opción recomendada, puedes comenzar con la instalación del sistema operativo con el cambio de unidad de manera directa.

NOTA: tendremos que comprar un SSD con como mínimo la capacidad ocupada de nuestro disco duro interno. En este paso recomendamos deshacernos de archivos innecesarios o que podremos tener en el disco duro a posteriori, realizando una copia de seguridad en otro dispositivo y borrándolos del disco duro antes del proceso de clonado.
Para ello conectamos el SSD en la caja que hemos comprado y que nos permite conectar cualquier unidad SATA vía USB. Esta caja nos servirá a posteriori como lugar donde instalar el disco duro interno, transformándolo de esa manera en un disco duro externo y transformable. Conectamos la caja al portátil vía USB.El proceso de clonado es muy intuitivo, elegimos la opción Clone Disk, cuál es la unidad de origen (el disco duro interno) y la de destino (SSD) y dejamos que el proceso se complete, tardará un tiempo, según el número de archivos y espacio ocupado. Hay muchas alternativas si hablamos de utilidades y aplicaciones a la hora de clonar unidades, nosotros hemos utilizado una gratuita para Windows que ha funcionado perfectamente: AOMEI Backupper.